Pastor Leodegario Romero
Visionario y líder espiritual. Con más de 15 años de trabajo comunitario en Punto Fijo, ha construido la Fundación piedra a piedra, con fe y perseverancia inquebrantables.
Una fundación nacida del amor, impulsada por la fe y sostenida por la voluntad de ver a cada persona vivir con dignidad.
Líderes comprometidos que han dedicado su vida a servir con amor y excelencia
Visionario y líder espiritual. Con más de 15 años de trabajo comunitario en Punto Fijo, ha construido la Fundación piedra a piedra, con fe y perseverancia inquebrantables.
El corazón operativo de la fundación. Coordina los programas de nutrición y salud con una dedicación que ha tocado miles de vidas en la comunidad falconiana.
Mariana y Ender lideran el puente entre el amor local y el apoyo internacional desde Georgia, conectando la misión de la fundación con la diáspora venezolana y la comunidad internacional para triplicar los recursos disponibles.
Todo comenzó con una oración y una decisión. El Pastor Leodegario Romero, acompañado por su esposa Elizabeth, sintió el llamado a servir a los más necesitados de Punto Fijo, una ciudad del occidente venezolano golpeada por la pobreza y la crisis.
En 2009, con recursos escasos pero fe inmensa, nació la Fundación Una Vida Digna. Lo que comenzó como una pequeña despensa comunitaria se transformó en una organización con seis programas activos, una red de más de 200 voluntarios y el apoyo de aliados internacionales en Estados Unidos.
Mariana Romero, hija del fundador, Ender Sangronis y otros venezolanos de la diáspora en Georgia junto a la Iglesia Encuentro de Vida con el Pastor Ruben Figueroa han sido pilares fundamentales en el puente entre el amor local y el apoyo internacional, garantizando que cada donación llegue con transparencia y propósito a quienes más la necesitan.
"No vine a servir por obligación, sino porque vi en cada rostro sufriente el rostro de Cristo. Mientras haya una familia con hambre, nuestra misión no termina."
Promover la dignidad humana integral a través de programas de asistencia alimentaria, salud, educación, refugio y pastoral social, sirviendo a las familias más vulnerables de Venezuela con amor cristiano, transparencia y excelencia.
Ser una organización de referencia nacional e internacional en la transformación social desde la fe, construyendo comunidades resilientes donde cada persona tenga acceso a una vida digna, plena y esperanzadora, libre de pobreza extrema.
Cada decisión, cada programa y cada acción está anclada en estos principios irrenunciables
Nuestra fe cristiana es el motor que impulsa cada acción. Creemos que el amor de Dios se expresa a través del servicio concreto al prójimo.
Toda persona merece ser tratada con respeto y amor, independientemente de su condición social, económica o cultural. La dignidad no se negocia.
Rendimos cuentas a nuestros donantes y a la comunidad. Cada bolívar y dólar recibido se destina íntegramente a los programas de ayuda.
La crisis venezolana nos ha enseñado a ser creativos y persistentes. Donde otros ven obstáculos, nosotros encontramos caminos para servir.
Trabajamos en red con voluntarios locales, la diáspora venezolana y aliados internacionales, porque la transformación social es un esfuerzo colectivo.
No solo hablamos de amor; lo demostramos con presencia, recursos y tiempo. El servicio genuino transforma tanto al que recibe como al que da.
Desde sus humildes comienzos hasta convertirse en una referencia humanitaria, cada año ha traído nuevos retos y mayores bendiciones.
Ver Reporte de Impacto →El Pastor Leodegario Romero y Dora Romero fundan la organización en Punto Fijo, Falcón, con el primer comedor popular que sirve 30 familias diarias.
Se lanzan las primeras brigadas médicas con médicos voluntarios, llegando a comunidades de difícil acceso en el estado Falcón.
Mariana Romero y Ender Sangronis desde Georgia comienzan a articular la red de apoyo internacional, triplicando los recursos disponibles.
En el pico de la crisis venezolana, la fundación expande sus operaciones para atender el éxodo y las familias más afectadas por el colapso económico.
Los seis programas actuales están formalmente estructurados con coordinadores, protocolos y reportes de impacto trimestrales.
La Fundación Una Vida Digna Inc. obtiene reconocimiento formal en Estados Unidos, abriendo nuevas puertas para donaciones deducibles de impuestos.
Tu apoyo — ya sea como donante, voluntario o aliado — escribe el próximo capítulo de la Fundación Una Vida Digna.